tecnicas masoterapia aplicadas en osteopatia
Señoras y señores, espero que pueda dilucidar, aspectos menos conocidos, que el simple hecho, de ofrecer, mi experiencia de tantos años «Curando», todo tipo de «Lesiones Musculo Esqueléticas» y Otras que son, «Paradigmáticas de Nuestro Tiempo».
En está, pero no menos importante introducción me gustaría ponerles en antecedentes de personas que pasan por la puerta de mi consulta;
lo primero que suelen preguntar,
¿cuántas sesiones? .
A lo cual me gusta ser cauteloso en el diagnóstico de la dolencia en cuestión.
Actividad deportiva y lesiones, de mayor o menor relevancia, van muy relacionadas. Y lesiones haciendo ejercicio también, puesto que la Osteopatía puede ayudar a mejorar la recuperación.
Sin embargo, los recursos, ya sea tiempo, dinero o ambos, son limitados, y es normal que queramos recuperarnos pronto y bien de una lesión que nos impide hacer ejercicio, o peor aún, que nos limita en nuestra vida cotidiana.
Conocer sobre tu lesión, cómo se puede recuperar, cómo se puede prevenir, qué debes hacer, qué debes evitar…
Es vital para ser parte activa de la recuperación, y que esta llegue antes y con más calidad. Si te explican tu lesión, o los ejercicios que debes hacer, pregunta tus dudas hasta que te quede del todo claro.
No hay recetas mágicas: Esto ya lo he comentado hablando de lo que sucede en las sesiones de osteopatía.
No acudas pidiendo tal o cual tratamiento porque lo has visto en la tele, o masaje porque es más relajado, o ejercicio porque es lo que te apetece…
Escucha al osteópata, las propuestas de tratamiento, lo que hay que hacer para conseguir los objetivos, y trabaja para conseguirlo.
El tratamiento sigue en casa: Lo más normal es que el osteópata te dé consejos, pautas, ejercicios, actividades… Para que sigas haciendo en casa.
El tratamiento en casa es lo que ayuda al éxito de las sesiones.
Completando el tratamiento en la consulta, con la continuidad de las pautas que hace el paciente en casa se consiguen mejores resultados en menos sesiones presenciales, ya que el paciente practica por sí mismo lo que el osteópata le ha enseñado.
Es importante llegar a un pacto entre el paciente y osteópata, para trabajar y alcanzar un objetivo común. Hay quien prefiere el tratamiento pasivo y no sigue las indicaciones de ejercicio para hacer en casa. Otros piensan que más es mejor, y que haciendo más ejercicio del que indica el osteópata la recuperación será mejor.
Hay que hablar y entenderse. Si crees que puedes hacer más ejercicio, pregunta a tu osteópata si se puede aumentar la intensidad del tratamiento.
Si no vas a hacer los ejercicios, coméntale también, pues de poco sirve el tratamiento en consulta si falta la parte que debes hacer en casa.
Acude con tiempo, y aseado: Tu osteópata va a trabajar mejor si llegas con tiempo a la sesión y no estás todo el tiempo mirando el reloj porque tienes prisa para marcharte.
Cuando alguien acude a un osteópata, sin duda está pensando en recuperarse, en mejorar, en librarse de un dolor o una limitación… Estos consejos son sencillos, pero creo que son importantes, pues se pueden llevar a cabo fácilmente y pueden resultar útiles en mejorar la forma de afrontar el tratamiento, lo cual puede influir en la recuperación en un periodo de tiempo menor.
Ir sin prisas y con actitud de aprender y de seguir correctamente el tratamiento en casa, es lo más útil para ayudar a una recuperación que llegue antes, y con más calidad.
Seguir un tratamiento de Osteopatía implica tener claros algunos conceptos:
A una enfermedad aguda se aplicará un tratamiento corto.
A una enfermedad crónica un tratamiento prolongado.
Es necesario esperar hasta conseguir un estado de equilibrio estable.
Quererse curar y no esperar ser curado.
La Osteopatía no cura nunca sino que ayuda al cuerpo a curarse.
Las aplicaciones de la Osteopatía son una auténtica medicina natural del dolor, por lo que nunca debe ser descuidado ni tratado a la ligera con medidas sólo sintomáticas. Es necesario saber interpretar los signos que emite el cuerpo que sufre.
Vértebras, articulaciones y reumatismos: de tipo «inflamatorio» y de «origen mecánico».
Artrosis, Lumbalgias, tanto de origen vertebral como de origen visceral. Deformaciones vertebrales (desviaciones de columna).
Fibromialgia: que ocasiona dolor difuso de toda la musculatura y de la mayoría de las articulaciones, en cuyo caso el objetivo principal es conseguir una buena relajación muscular; en la mayoría de los pacientes se acompaña de ansiedad y depresión psíquica.
Deformaciones articulares: (desviaciones del eje), indican problemas estáticos señalando la existencia de un importante desequilibrio postural.
Neuralgias y parálisis: entran en el campo de las aplicaciones de la Osteopatía cuando se ha eliminado una causa grave (cáncer, fractura, luxación, hernia discal verdadera con compresión del nervio) mediante los exámenes clínicos habituales.
En el embarazo: es frecuente resentirse de problemas funcionales tales como dolores vertebrales, problemas digestivos, nauseas, vómitos, así como sensación de pesadez.
Cráneo del niño y parto: El parto es el primer traumatismo del bebé.
Cabeza y órganos de los sentidos: cefaleas (dolores de cabeza), migrañas, neuralgias, afecciones de nariz, de vista y de oído.
Trastornos de oclusión dental o derivados por ortodoncia.
Reflujo gastroesofágico, regurgitaciones y vómitos. Diarreas, constipación y trastornos de la digestión. Trastornos del sueño y noches perturbadas…
Trastornos del comportamiento, híper o hipoactividad. Trastornos ORL crónicos (otitis, rinitis, bronquitis…). Tortícolis, asimetrías físicas del cráneo o del cuerpo, estrabismo…
Glándulas endocrinas y hormonas: Cada glándula endocrina es irrigada por vasos arteriales cuyo caudal está regulado por el sistema nervioso y cuyos desechos son evacuados por las venas por todas partes del cuerpo. Es precisamente la sangre la que transporta las hormonas. De esta forma cualquier congestión sanguínea puede provocar un descenso en la tasa de las hormonas circulantes. De forma inversa, toda hipervascularización, por irritación de los nervios o de los centros vegetativos locales, vertebrales o centrales, es capaz de provocar un exceso de producción hormonal.
Las variaciones del caudal sanguíneo pueden repercutir sobre la fabricación y transporte de las hormonas.
Enfermedades nerviosas y psicosomáticas: Se denomina «enfermedad psicosomática» a toda perturbación que se manifiesta en el cuerpo y cuyo origen es psíquico. Las enfermedades pueden ser psicosomáticas, pero también somato-psíquicas, es decir, que un desequilibrio o disfunción del cuerpo o de un órgano puede tener efectos psicológicos. El conocimiento de la interrelación entre cuerpo y mente es la base de la comprensión y del tratamiento de numerosas afecciones. Las agresiones psíquicas penetran los tejidos del mismo modo que un golpe o un choque.
Toda pérdida de movilidad de articulaciones, de músculos, de ligamentos o de vísceras puede provocar un desequilibrio del estado de salud. Esto se manifiesta en el deportista por diferentes síntomas, desde la simple contractura al dolor crónico, alterando de forma global la ergonomía corporal.
Afecciones orgánicas funcionales
Las aplicaciones de la Osteopatía también son válidas para el diafragma, pulmones, corazón, hígado, vesícula biliar, páncreas, riñones, intestino delgado, intestino grueso (colon y recto), ovarios, útero, trompas, próstata, vejiga y vías urinarias.
Algunas disfunciones más frecuentes de estos órganos están casi siempre vinculadas con trastornos de la distribución nerviosa o sanguínea arterial, o de retorno venoso y linfático.
Sistema genito-urinario: cistitis, dolores ginecológicos, esterilidad…
Osteopatía y terreno infeccioso: En estos problemas de infecciones repetitivas, la Osteopatía ayuda al organismo a luchar más eficazmente contra los invasores levantando las barreras nerviosas, linfáticas y sanguíneas, descongestionando el hígado, movilizando las defensas mediante la estimulación de la actividad de los sistemas simpático y endocrino, regularizando la secreción de las glándulas mucosas en la nariz, los pulmones y el intestino y restableciendo el buen funcionamiento del diafragma cuya función de bomba circulatoria determina la calidad y cantidad de los intercambios de líquidos y de oxígeno.
En definitiva, la Osteopatía pretende, mediante un tratamiento manual, desbloquear, ajustar, descongestionar y reequilibrar las diferentes partes y segmentos de la arquitectura humana para poder restablecer el buen funcionamiento de la fisiología y así poder optimizar los diferentes campos de aplicación descritos anteriormente.
El Masaje Facial es una técnica manual acompañada por cremas y productos de belleza. Se aplica, como su nombre indica, específicamente en la cara, aunque también se hacen algunos pases en la zona del cuello.
Estos pases son suaves y relajantes combinando los de tipo circulatorios y relajantes, convirtiendo el masaje facial en un buen tratamiento para el cutis y el estrés.
Pases circulatorios: Estimulan el sistema circulatorio permitiendo un mejor transporte del oxígeno y los nutrientes de la piel, lo que mejora el aspecto general de ésta dejándola más tersa, brillante, sana y por tanto rejuvenecida. Además, facilita la absorción de los productos de belleza que se aplican con el masaje facial con mayor eficiencia.
Pases relajantes: Como su nombre indica la función de estas maniobras de masaje es la de relajar los músculos de la cara que, al disminuir su tensión, también lo harán las arrugas. Se transmite esta relajación a todo el cuerpo con una sensación de placentera tranquilidad que aporta beneficios al bienestar general.
Los productos de estética que normalmente se utilizan el masaje facial son:
Leche limpiadora: Para limpiar de impurezas la piel.
Cremas hidrantes: Para humectar la piel y que se mantenga protegida de las agresiones externas: frío, calor y contaminación ambiental (tabaco, tráfico, vapor de la cocina, etc.)
Cremas nutritivas: Aportan componentes necesarios para la salud de la piel.
Tónico: Se usa en pieles mixtas o grasas para tonificarla y refrescarla.
Los beneficios del masaje facial van mucha más allá de la estética.
Rejuvenece la piel de la cara.
Refresca el cutis y ayuda a su salud.
Palía los efectos de la tensión y el estrés en el rostro.
Ayuda a combatir el estrés.
Aporta un estado de tranquilidad placentero.
Deja una sensación de bienestar en el ánimo que ayuda en el equilibrio personal y de la salud.
Casos en los que no se debe aplicar el masaje facial.
Fiebre, enfermedades infecciosas y enfermedades contagiosas.
Inflamación, heridas recientes, hematoma en la cara o cicatrices de cirugías recientes.
Tumores o quistes en la zona.
Enfermedades infecciosas de la piel, como hongos u lupus.
Enfermedades no infecciosas, como dermatitis alérgica o quemaduras.
En caso de acné profundo se necesita consejo médico.
Masaje facial con aparatos
El masaje facial también se puede realizar con aparatos eléctricos y mecánicos que tienen otras prestaciones, como vaporizador de alta frecuencia o rayos ultravioleta.
Estas aportan mejores técnicas para la penetración en la piel de los productos o para llegar a músculos no asequibles manualmente.
También el masaje facial manual cuenta con la especial ventaja del contacto humano, cuyo efecto en el bienestar psicoemocional como en la salud está más que estudiado y comprobado.
La combinación de ambas técnicas en algún momento permite aprovechar las ventajas de cada una.
El masaje relajante es una técnica manual para conseguir un estado físico y mental de relajación de forma agradable aliviando además dolores musculares.
El masaje relajante es una técnica manual milenaria que existe en casi todas las culturas. Aunque en algunas se ha profundizado más en ella como es el caso de las orientales, por lo que son muy conocidos y apreciadas sus escuelas de masajes.
Existen variedad de técnicas, pero casi todas tienen en común unos pases muy suaves y un proceso de relajación que resulta casi placentero.
A diferencia de los masajes terapéuticos que trabajan sobre zonas muy sensibles por la dolencia a tratar, con lo que a veces es inevitable producir más dolor para curar.
La función básica y principal del masaje relajante como su nombre indica es relajar, no tratar dolencias, aunque indirectamente provoquen mejoría en problemas musculares leves:
Ayuda a personas estresadas.
Alivia a quien esté padeciendo un proceso de ansiedad.
El contacto que proporciona un masaje relajante también es muy beneficioso para personas con depresión.
Para las personas que pasan muchas horas sentadas o de pie y puedan tener problemas leves de circulación o retención de líquidos, ya que los pases estimulan estas cuestiones.
Ayuda a paliar dolores musculares leves como lumbalgias, cervicalgias, etc.
El masaje relajante al no ser nada agresivo no tiene contraindicaciones en sí mismo, pero hay casos en los que no conviene aplicarlo.
Abstenerse las personas con cáncer linfático debido a que puede facilitar que las células malignas circulen por el torrente linfático a otras zonas.
En caso de padecer de hipotensión y no tener la tensión controlada ya que este tipo de terapia manual ejerce un efecto hipotensor muy conveniente en el caso de la hipertensión, pero totalmente negativo en el otro supuesto. Y lógicamente cuando existen lesiones en la piel u hongos contagiosos por contacto.
Normalmente una sesión de masaje relajante se da sobre una camilla o tatami con la menor ropa posible y el paciente cubierto con toallas. Por lo general se aplica un aceite para suavizar los pases de las manos que puede contener alguna esencia o no.
Con una música suave y relajante a un volumen tenue que acompañe la sesión o en silencio. El Osteópata recurrirá a pases muy suaves quizás en algún caso un poco más profundos, pero intentando que no sea molesto. La sesión completa dura unos 40 minutos o cerca de 1 hora.
Existen diferentes tipos de masajes relajantes y algunos son más específicos. Por ejemplo, los hay que también pueden tratar algunas problemáticas concretas.
Como el Drenaje Linfático que además de relajar tiene otros efectos sobre la salud y la figura.
Un masaje descontracturante, como la propia palabra indica, se utiliza para relajar la musculatura y disolver las contracturas que se producen por el estrés, las malas posturas, la falta de descanso o una vida demasiado sedentaria.
Es un masaje algo más fuerte que uno de tipo sólo relajante, aunque no tiene porqué resultar más doloroso de lo imprescindible, sólo lo natural mientras se trabaja la zona que está tensa.
Hemos de tener en cuenta algo que es importante y que la mayoría de personas desconocen: todo lo que nos sucede, también a nivel emocional, tiene repercusión en nuestro cuerpo.
Éste lo cuidamos a través de la alimentación, yendo al médico cuando es necesario, acudiendo al gimnasio o participando de alguna actividad física para mantenernos en forma.
Aún así, esto por sí solo no basta si no aprendemos a observar lo que nos sucede a nivel interno, es decir: si nos enfocamos en los síntomas, contracturas, dolores o molestias, podemos resolverlos momentáneamente de muy diferentes modos, aunque sin dar con la causa que las produce.
Si en cambio nos acostumbramos a relacionar lo que manifiesta nuestro cuerpo con lo que nos está pasando en ese momento a nivel emocional o con nuestras actitudes, podemos lograr que el síntoma se alivie mucho antes o no vuelva a reaparecer después de un tiempo de haberlo resuelto.
Eso es así porque no sólo hemos tratado el síntoma que se hace evidente a través del cuerpo, sino que también hemos tenido en cuenta lo que, de nosotros, a nivel interno, genera este síntoma. Por lo tanto, éste no tiene porqué repetirse de nuevo, si se procura cambiar algunos pensamientos, creencias o reacciones dañinas.
Puntos básicos para mantener el cuerpo flexible, relajado y en su plenitud
Hacerse consciente de cuándo se está tensando el cuerpo y aflojarlo al mismo tiempo que se respira profundamente.
Hacer estiramientos o movimientos suaves cada cierto tiempo cuando se trabaja muchas horas sentado o en la misma postura.
De ser posible, levantarse y caminar unos minutos.
Observar si la postura que mantenemos por costumbre, tanto si estamos de pie como realizando alguna actividad, es la más adecuada para nuestro cuerpo, y sobre todo, para la espalda y columna, que es donde se generan la mayoría de problemas.
Realizar un poco de auto masaje en las zonas donde sea cómodo llegar uno mismo.
La flexibilidad mental ayuda a conservar la física.
Un masaje descontracturante no sólo alivia el dolor o disuelve la contractura, la cual dependiendo del tiempo que lleve establecida, habrá que tratar con más o menos sesiones, sino que tiene otras repercusiones en nuestra salud.
Activa la circulación sanguínea y de la linfa, eliminando toxinas.
Relaja y ayuda a dormir bien, descansando profundamente.
Alivia migrañas y dolores de cabeza, tanto si son producidos por tensiones cervicales, como por exceso de tóxicos en el cuerpo.
Ayuda a evacuar mejor, habría que hacerlo al menos una vez al día.
Mantiene la piel elástica eliminando células muertas y la nutre, siempre que se usen buenos aceites vegetales.
En algunos casos ayuda a liberar emociones, pues como he mencionado antes, el cuerpo no está separado de nuestros pensamientos ni de nuestros sentimientos.
El masaje se ha practicado desde 1000 años a.C. en la Grecia antigua, Roma o lugares como la India y China.
Posteriormente Hipócrates, 450 a.C., Galeno o Paracelso, fueron unos grandes defensores de esta técnica.
Cualquier cambio en la movilidad de órganos y vísceras puede desembocar en un trastorno funcional, que si no se corrige se llegaría a hacer una patología. La alteración de la movilidad, tanto en defecto como en exceso, en las vísceras y órganos conlleva un cambio en el caudal de la circulación sanguínea y linfática provocando cambios en la calidad de los tejidos que pueden traducirse en irritaciones o inflamaciones.
Así, para que el cuerpo humano esté en condiciones normales, libre de alteraciones y de interferencias, es necesario que los sistemas osteomuscular, craneal y visceral estén en armonía. Existe una influencia recíproca entre estos sistemas a través del sistema nervioso, orto simpático y parasimpático.
El objetivo del abordaje visceral en osteopatía, es la posibilidad de normalizar los trastornos de movilidad en órganos y vísceras, eliminando adherencias, recuperación de la elasticidad y relajación de espasmos en dichas estructuras.
Estas limitaciones del deslizamiento pueden estar causadas por infecciones, intervenciones quirúrgicas, crecimiento anómalo de algún órgano o contracciones de los tejidos que los rodean.
Si se producen contracciones en los tejidos que rodean las zonas por las que pasan los nervios y los vasos sanguíneos, pueden producirse fallos en la información nerviosa y en la irrigación. Los órganos internos pueden verse muy afectados por los hábitos alimentarios, el estrés y la falta de ejercicio físico.
La osteopatía visceral elimina los obstáculos que impiden la normal movilidad y buen funcionamiento de órganos y vísceras mediante las manos del terapeuta.
El sistema nervioso central, para problemas generales de desequilibrio del sistema neurovegetativo.
El sistema nervioso vegetativo local, liberando los ganglios nerviosos o de los plexos.
El órgano en sí mismo, trabajando los diferentes tipos de movilidad que pueden estar afectados.
Los órganos adyacentes, que pueden alterar las diferentes funcionalidades, por compresión, alteración del flujo sanguíneo o irritación de las fibras nerviosas.
La circulación general y local de arterias, venas y sistema linfático.
Las fascias que rodean, sostienen y retienen a los órganos y vísceras.
Las estructuras óseas y musculares, que contienen dichos órganos y vísceras.
Los diafragmas, que regulan las diferentes presiones de las cavidades donde se alojan dichas estructuras.
Cualquier dolor, molestia o tensión que esté afectando el buen funcionamiento de nuestro organismo es susceptible de ser tratado con osteopatía, ya que su enfoque holístico nos permite ir más allá de la zona afectada, tratando el cuerpo en su totalidad, para que el conjunto de las partes que componen la unidad del cuerpo humano se vean beneficiadas.
El embarazo y el parto es un proceso natural, propio de la naturaleza de la mujer, fruto de millones de años de evolución y para el cual la fisiología humana está perfectamente adaptada.
Durante el embarazo, la Osteopatía en la madre estaría indicada para el dolor inguinal que produce la dilatación de la sínfisis púbica; para la sobrecarga de la espalda con el peso excesivo que cambia el centro de gravedad de la madre, las lumbalgias y ciatalgias, clásicas del embarazo pueden ser tratadas por el osteópata, el malestar y los vértigos de los primeros meses; la mala circulación, los calambres, la tensión muscular.
Todo el sistema visceral de la madre tiene que adaptarse al incipiente aumento de tamaño del feto, el osteópata ayuda al cuerpo de la madre a integrar su nuevo estado.
Pero, sobre todo, la Osteopatía ayuda a la madre a optimizar los recursos fisiológicos de los que dispone para colaborar con la preparación de un parto más “fluido”.
Se trabaja en profundidad su capacidad respiratoria, el diafragma como eje importante de las cadenas musculares relacionadas con periné, la pelvis y el sacro y su capacidad elástica, el sistema nervioso y los plexos lumbosacros, el cráneo y su función no solo neuroendocrina, sino también su relación a nivel fascial y el origen de formación y bombeo del líquido cefalorraquídeo, importante en diferentes procesos fisiológicos en el embarazo.
Por otro lado, existe una aportación muy interesante, y poco valorada por la medicina convencional. La Osteopatía en el embarazo ayuda al feto a través de la madre, normalizando el sistema nervioso autónomo, liberando de estrés y sobre todo ayudando a vivir con una mejor integración emocional el cambio profundo que supone en la psique de una mujer el proceso de gestación. Ser padres es un proceso evolutivo físico y emocional. La Medicina Moderna, con ramas como la Psiconeuroinmunología conoce bien las repercusiones de estados emocionales en las funciones endocrinas, y en el caso del embarazo, las conexiones entre los estímulos que recibe la madre, como los integra, y como esas emociones son recibidas por el feto. Sabemos cómo, por ejemplo, el miedo o los miedos de la madre pueden ser “heredados” por el feto.
El concepto de herencia genética y todo su campo de actuación, toma una nueva dimensión en el estudio de estas nuevas corrientes médicas, pero sobre todo en la concepción y práctica clínica de los especialistas en terapia holística.
La Osteopatía ayuda mediante sus técnicas más sutiles y profundas a equilibrar estos estados, y ayudar al feto a integrar los estímulos que recibe del exterior y de los propios padres.
Pero ¿por qué un bebé puede tener problemas en su estructura tan pronto como viene al mundo?
A veces la causa se encuentra en el periodo intrauterino. La pelvis de la mujer es anatómicamente distinta a la del hombre (más ancha y extensa, menos alta, con un estrecho superior más ancho), diseñada para facilitar los procesos de gestación y parto.
Además, durante los nueve meses de gestación, el cuerpo de la madre se adapta al crecimiento del bebé, y éste debe hacerlo también con el espacio reducido del que dispone en el útero. Pero además es necesario que el sacro, el cóccix, los iliacos y vértebras lumbares de la madre cumplan una perfecta movilidad; y que los músculos y ligamentos de la pelvis estén flexibles y relajados. Una asimetría a este nivel puede perjudicar al cráneo del niño, ya que, en la última etapa del embarazo, la cabeza del niño descansa sobre la pelvis materna.
En el momento del parto, sacro, cóccix e iliacos efectúan movimientos para facilitar la salida del feto. Si estos no están equilibrados, y los ligamentos que los unen no están elásticos, se producirán dolores adicionales que pueden añadir tensión en el parto.
Además, el suministro arterial, venoso y nervioso del niño durante el embarazo, lo asumen los sistemas vasculares y las vías de conducción que se distribuyen a la altura de las vértebras lumbares inferiores y del sacro de la madre. Si estas áreas presentan trastornos funcionales, pueden perjudicar el desarrollo del bebé.
Debemos contar con que la postura moderna en el parto no favorece a la gravedad, «somos la única especie que lo hace en horizontal», Y no por evolución natural. Esto obliga a traccionar de la cabeza del bebé. Si se hace en exceso, puede crear una tensión reactiva del mediastino o una compresión en la base craneal. A veces, el Nervio Glosofaríngeo, encargado de la acción motora en la musculatura faríngea, queda comprimido, con lo que el niño no puede succionar el pecho.
Son muchos los motivos por los que los osteópatas recomendamos el parto natural, en una posición más fisiológica, con unas condiciones más humanas y cálidas para la madre y el niño, en piscinas de agua caliente y con la figura de la matrona como especialista en el parto y del médico obstetra como especialista médico en la solución de eventuales conflictos.
El parto en casa, o en centros especializados de Parto Natural, es devolver a los padres todo su protagonismo, recuperar nuestra mirada a la Naturaleza sabia y poderosa, darle dignidad al proceso sexual que significa el parto.
El parto por sí mismo, como acto fisiológico, no necesita de cesáreas, fórceps, oxitocina, epidural, etc. Es un proceso natural, propio de la naturaleza de la mujer, fruto de millones de años de evolución y para el cual la fisiología humana está perfectamente adaptada. Sólo en los casos en los que realmente existan complicaciones debería utilizarse estos sistemas, evidentemente en pro de la salud de la mujer y el niño, pero solo como medida realmente necesaria, y en todo caso, y por encima de todo, los padres tienen el derecho de acceder a información objetiva y precisa y poder elegir qué tipo de parto quieren para su hija o hijo.
Se sabe, que los estímulos sexuales en la mujer, empiezan a nivel cerebral.
¿Cómo es posible, entender la importancia del estado mental y emocional de la mujer para unas relaciones sexuales satisfactorias, y sin embargo obviar, la necesidad y primordial de unas condiciones emocionales favorables en el proceso del parto? .
¿Cómo es posible pensar que una mujer puede dilatar óptimamente, cuando siente invadida su intimidad, su dignidad y su integridad?
Los protocolos rígidos, fríos, agresivos, y poco íntimos con la fisiología de la mujer, no son la mejor opción, para un parto seguro. Y un parto seguro, no pasa solo por la llegada del niño al mundo, sino por el óptimo estado emocional del bebé, que no se le separe de su madre solo al nacer, que sienta el calor de los padres, que no se le inyecte ni medique por protocolo.
Un parto seguro para la madre, es que no sea víctima de intervenciones quirúrgicas no imperativas, que se respete su tiempo, que pueda estar con el bebé desde el primer momento.
Hay que volver a confiar en la Naturaleza.
En mi caso personal, nací en casa con una Matrona y Gracias que fue así.
Es una de las Terapias Alternativas holísticas dentro de la Medicina Natural, por lo que su concepto es global.
No hay datos precisos sobre el origen de esta técnica, pero se sabe que su antigüedad se remonta a unos 5.000 años. En China se utilizaba dentro del ámbito familiar, como ayuda para infinidad de disfunciones. También en India, Egipto, en algunas tribus africanas y de indios nativos americanos.
La teoría de la red zonal divide el cuerpo en 10 zonas iguales, con separaciones verticales, de manera que relaciona el miembro superior con el inferior. En la parte inferior del cuerpo cada brazo y pierna contiene cinco zonas, que atraviesan los tejidos y órganos del cuerpo. Por esta razón se corresponden estas zonas longitudinales del cuerpo con los pies.
Se piensa que actúa a través de las más de 70.000 terminaciones nerviosas que hay en la planta del pie sobre un sistema autónomo reflejo, junto con el sistema nervioso autónomo que da la información al resto del cuerpo, incluido el sistema circulatorio y linfático, y al cerebro.
Esta técnica está indicada para personas de todas las edades y también para embarazadas, ya que está demostrada su eficacia en el parto y para aliviar las molestias ocasionadas en este periodo de gestación.
Para personas sanas se utiliza como medio preventivo y de relajación.
Con carácter general, esta técnica actúa sobre la homeostasis buscando un equilibrio en la función visceral; mejora la circulación sanguínea; regula el sistema nervioso, arreglando sus desequilibrios, enfermedades psicosomáticas, y elimina toxinas por medio del aparato excretor.
Está indicado para el insomnio, ansiedad, depresión, estrés, hipertensión, taquicardias, problemas digestivos, vértigos, neuralgias en general, trastornos musculoesqueléticos, disfunciones metabólicas, traumatismos, lesiones, deficiencias circulatorias, desarreglos hormonales, afecciones inmunodefensivas, insuficiencias respiratorias, pre o postoperatorios.
Los masajes en los pies suelen realizarse para obtener un estado de relajación y bienestar, deben realizarse de manera calmada y pausada para provocar la sensación de relajación que se busca.
Los masajes en los pies se dan por la presencia del reflejo de órganos y vísceras de nuestro cuerpo. Es una técnica de curación suave y no agresiva, que se emplea para combatir y estimular al organismo para que se cure solo.
Los pies contienen miles de terminaciones nerviosas y que cada órgano, función y parte del cuerpo tiene su correspondiente punto reflejo en el pie.
Actuando sobre estos puntos reflejos se estimulan las vías nerviosas, la función del órgano o de la parte del cuerpo que se encuentre tensa, congestionada o dañada.
Aliviar la tensión del cuerpo.
Sosegar el flujo de consciencia.
Serenar las emociones.
Alivio del miedo, la ansiedad y la frustración.
Aumento de la vitalidad y la confianza.
Ayuda a las secreciones.
Sosiega la inquietud.
Contrarresta la fatiga.
Calma el nerviosismo, preocupaciones y miedos.
Hay que tener en cuenta que con la reflexología hay una relativa producción de endorfinas, substancias que emite el cerebro y que constituyen una defensa natural contra el dolor, hasta hacerlo desaparecer.
Para acabar el articulo me gusta dejar una Reflexión.
«SER PACIENTE Y TRABAJAR ESTÁ CUALIDAD NOS LLEVARÁ HACÍA LA SABIDURIA MILENARÍA»
JOSÉ MANUEL GUIRAO.
OSTEÓPATA EN TERAPIA FÍSICA Y REHABILITACIÓN.
Damas y Caballeros hemos llegado hasta aquí, que ya es decir y las palabras adecuadas…
TODOS LOS DIOSES, TODOS LOS CIELOS, TODOS LOS INFIERNOS ESTÁN EN NUESTRO INTERIOR. Está claro…
Señoras y Señores es de agradecer la importancia del primer segundo cuando nos levantamos por…
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