canelo

Todos los perros van al cielo

Me gustaría comenzar dando «Mil Gracias», a Mis Perros, Aquiles, Ulises y Irón, por enseñarme cada día como se debe vivir, porque hay tanto que aprender de estos pequeños de Cuatro Patas; » Sabios Perrunos», G U A U….

Cabe destacar de estos Peludos, desde los tiempos de las cavernas, han sido y son los mejores «Compañeros del Hombre»; son la Medicina Natural, que no hace falta encontrarla en ninguna farmacia, ya que parece, que para muchos su segunda casa es, la Botica abierta 24 horas, siete días por semana y lo más curioso del, «Asunto», dejamos en manos de otros nuestra Propia Salud, como si de ello dependiera «La Verdad Absoluta del Todo».

Sobremedicados de Químicos causando, «Más Muerte Celular» y, en definitiva, acortando la vida de aquellos que creen que las «Pastillas»,

 «Les Salvarán de Ellos Mismos».

La Medicina que les voy a proponer no se puede comprar ni vender, porque va más allá de todo lo material, trasciende nuestro propio entendimiento, llegando hasta el Alma, que solo los que la experimentan cada día, saben lo que les aporta en sus vidas.

Vivimos en, «Ciudades Inconexas», desconectados de la, «Verdadera Medicina», que nos da, la vida Plena, en conexión directa hacía,

«La Naturaleza».

Será que se pasa, demasiado tiempo delante de la Televisión, dejando la vida pasar o, Pegados como, «Lapas» a las, 

«Pantallas Inteligentes de Teléfonos y Tecnología Muerta Sin Alma», a eso hemos llegado a ser, «Yonkis Tecnológicos».

Las contramedidas para esta, «Esclavitud Moderna» sería volver a Reconectarnos con Nosotros Mismos en un aprendizaje, a lo más profundo e interno de la parte, Espiritual en conexión directa con la, «Madre Naturaleza».

Los Perros nos ayudan plenamente a tener una vida, plena en una, Conjunción Ancestral donde, Los Astros se Alinean en un Vínculo Tan Fuerte entre el Humano y el Perro que, «Trasciende Más Alla de La Muerte Física».

Esos Pequeños no nos Juzgan, nos quieren tal como somos y, desde el comienzo de la mañana nos brindan su mejor sonrisa, esperando que le acariciemos y les saquemos a dar un paseo donde crece el Vínculo entre los dos.

Qué Maravilla poder volver a casa y escuchar desde la calle sus, «Ladridos de Alegría por Nuestra Llegada».

Hay gentes que les tienen miedo a estos Peluditos, o no sé qué otras, «Paridas», dentro de su, «Maraña de Prejuicios», porque son, Expertos del, «Todo o la Nada», Más Bien lo Segundo.

Aquí un, «Humilde Servidor de Nadie», les va a contar una, Historia de uno de Estos canes con Mayúsculas, en la Vida de «Un Verdadero Héroe».

LA VIDA DE CANELO.

Canelo es un, «Héroe Peludo», porque de cachorro encontró, a un hombre sin hogar, sin embargo, el destino cruzo sus caminos, a finales de 1980 en la ciudad de Cádiz.

El hombre no tenía muchas cosas materiales que ofrecer a Canelo, salvo todo el Amor incondicional que le ofrecía cada día; él señor tenía problemas de salud, que le llevaba a estar hospitalizado.

Canelo lo esperaba con, Tesón y Paciencia en la puerta de Urgencias del hospital; a que su Amigo saliera y, le regalara una caricia o jugara con su pelota.

Un día el Hombre entro por la puerta de Urgencias y Trágicamente Murió, pero canelo estaba en la puerta del hospital esperando a que saliera, la persona que este pequeñín quería incondicionalmente.

Pasarón los días y este valiente esperaba a que su, «Alma Gemela», apareciera por la puerta que un día lo vio entrar.

El tiempo paso para algunos, no para este perro con una nobleza de tal magnitud, que esquinado con frío y soledad esperaba a su fiel amigo que paso por aquella puerta meses atrás.

Pasarón años y el Peludito, Canelo seguía en aquella esquina, porque todo su mundo, entro tiempo atrás por aquella puerta.

De seguro, con su inteligencia perruna, recordaría con amor Incondicional a su Amigo, esperando, leal y con Esperanza, ya que su Vínculo Perdurará para, «La Eternidad».

El tiempo y el Espacio se paralizo para Canelo aquel fatídico día; no siendo consciente de lo que pasaba en realidad.

Un Vínculo que nada, ni siquiera la muerte podría quebrantar, pues hay cosas inexplicables, que únicamente el corazón puede revelar, pues el corazoncito de esté pequeñín es «Inconmensurable».

Nunca te derrumbaste, «Estuviste donde Debiste Estar»; menuda lección de vida has ofrecido, «Pequeño Canelo».

Dicen que amar es hasta la misma Muerte, pero tu ejemplo perruno va más allá y ha llegado hasta la mismísima puerta del cielo.

Esperaste doce años en aquella esquina fría y solitaria e hiciste lo que debías, porque seguiste tus instintos, de Amor Incondicional y cruzaste la calle, como cada día, pero está vez fue diferente.

La Muerte te encontró, para llevarte de vuelta donde siempre has pertenecido y, la espera de tantos años fue reencontrarte, con Aquel hombre que nunca salió por la puerta de urgencias.

Canelo esperaste doce años, pero tu amigo te esperaba también en el cielo Perruno.

Que vuestra felicidad en el Reencuentro, «Perdure Toda La Eternidad», y disfrutéis la Amistad Inquebrantable Siempre.

A TODOS LOS HÉROES DEL SILENCIO COMÓ CANELO Y TANTOS OTROS.

Que lo Ojos de esta Pequeña criatura de cuatro Patas, Jamás se aparten, porque eres un Milagro y Ejemplo de Vida.

CANELO PERDURARÁS EN EL CORAZÓN DE TODOS LOS AMANTES DE LOS ANMALES.

ES TODO UN HONOR CONTAR TU GRÁN HISTORÍA DE VALOR Y LEALTAD.

MIL MILLONES DE GRACIAS A TODOS LOS CANELO POR SER FUENTE DE INSPIRACIÓN.

Publicado en Blog, Consejos de Nuestro Osteópata.

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